Trenes, planetas y estrellas
04/07/2023 01:28
Por: Fernando Sandoval Salinas
Durante mi infancia periódicamente mi madre viajaba en tren a ciudad Juárez. Lo hacía para visitar a su madre, doña Felipa que vivía en la frontera. En estos traslados le acompañaban algunos de sus 5 hijos y en ocasiones me tocaba a mí con lo cual viví la aventura de viajar en los Ferrocarriles Nacionales de México (FNM).
Mientras esperábamos la autorización para abordar el convoy nos entreteníamos con los murales de Carreón Nájera, dos extensas pinturas referentes al desarrollo chihuahuense de la minería y la ganadería, en una superficie de 50 metros cuadrados por cada mural. Jugábamos a encontrar elementos en las pinturas como ¿Dónde está una persona herrando ganado? O, encuentra el taladro del minero.
Una vez acomodados en el vagón sentíamos que empezábamos a movernos. Pronto caíamos en cuenta que era otro tren el que se movía en el sentido contrario. La ilusión me intrigó, como también me complotó ver que el sol se movía por el cielo. Encontré respuesta en los dos casos en la secundaria, cuando mi maestro de geografía dijo: “ambas experiencias son una ilusión y se reconoce como “Ilusión del movimiento relativo”. Lo explicó y medio entendí que “siempre que las cosas cambian siguiendo un ritmo preciso, o bien hay algo balanceándose como un péndulo o bien algo rotando dando vueltas y vueltas”. Comprendí que nuestros días y estaciones son lo segundo y así, lo estacional se explica por la órbita anual de la tierra alrededor del sol, a una distancia de 150 millones de kilómetros. Y el ritmo diario se explica por la rotación de la tierra que gira como una perinola”.
La explicación me aclaro que en el caso del tren la “ilusión del movimiento relativo” también funciona en el sentido contrario. Crees que el otro tren se ha movido, pero te enteras que es tu propio tren el que se está moviendo y frecuentemente se dificulta distinguir entre movimiento real y movimiento aparente. Sucede cuando tu tren adelanta a otro convoy a menor velocidad, a veces puedes sentir que tu tren está parado y que es el otro que se mueve lentamente hacia atrás.
Lo mismo ocurre con el sol y la tierra. El sol no se mueve por el cielo de este a oeste. Lo que pasa es que la Tierra gira alrededor de un eje y en tanto el sol permanece siempre a la misma distancia de nuestro planeta. Giramos tan suavemente que no detectamos el movimiento consistente en varios miles de kilómetros por hora en el Ecuador. Luego empezamos a rotar más despacio a medida en que nos acercamos a los polos norte o sur, porque el suelo en el que estamos tiene menos distancia para hacer una vuelta completa alrededor del eje.
No obstante, no podemos sentir la rotación del planeta y ocurre lo mismo que en el caso de los trenes. La única forma de saber que nos estamos moviendo es mirando objetos que no se muevan con nosotros: objetos como las estrellas y el sol. Lo que vemos es el movimiento relativo, e igual que en el caso de los trenes, da la sensación de que estamos quietos y son las estrellas y el sol los que se mueven por el cielo.
¿Qué habrá pasado con los murales de Carreón Nájera en la vieja estación de los FNM?
SUERO PARA LA SEMANA
"Cosmos: A Spacetime Odyssey" (Cosmos: Odisea en el espacio-tiempo): Esta serie de televisión, presentada por Neil deGrasse Tyson, es una continuación de la serie original de Carl Sagan "Cosmos". Explora una amplia gama de temas astronómicos, incluido el movimiento relativo de los planetas.
Durante mi infancia periódicamente mi madre viajaba en tren a ciudad Juárez. Lo hacía para visitar a su madre, doña Felipa que vivía en la frontera. En estos traslados le acompañaban algunos de sus 5 hijos y en ocasiones me tocaba a mí con lo cual viví la aventura de viajar en los Ferrocarriles Nacionales de México (FNM).
Mientras esperábamos la autorización para abordar el convoy nos entreteníamos con los murales de Carreón Nájera, dos extensas pinturas referentes al desarrollo chihuahuense de la minería y la ganadería, en una superficie de 50 metros cuadrados por cada mural. Jugábamos a encontrar elementos en las pinturas como ¿Dónde está una persona herrando ganado? O, encuentra el taladro del minero.
Una vez acomodados en el vagón sentíamos que empezábamos a movernos. Pronto caíamos en cuenta que era otro tren el que se movía en el sentido contrario. La ilusión me intrigó, como también me complotó ver que el sol se movía por el cielo. Encontré respuesta en los dos casos en la secundaria, cuando mi maestro de geografía dijo: “ambas experiencias son una ilusión y se reconoce como “Ilusión del movimiento relativo”. Lo explicó y medio entendí que “siempre que las cosas cambian siguiendo un ritmo preciso, o bien hay algo balanceándose como un péndulo o bien algo rotando dando vueltas y vueltas”. Comprendí que nuestros días y estaciones son lo segundo y así, lo estacional se explica por la órbita anual de la tierra alrededor del sol, a una distancia de 150 millones de kilómetros. Y el ritmo diario se explica por la rotación de la tierra que gira como una perinola”.
La explicación me aclaro que en el caso del tren la “ilusión del movimiento relativo” también funciona en el sentido contrario. Crees que el otro tren se ha movido, pero te enteras que es tu propio tren el que se está moviendo y frecuentemente se dificulta distinguir entre movimiento real y movimiento aparente. Sucede cuando tu tren adelanta a otro convoy a menor velocidad, a veces puedes sentir que tu tren está parado y que es el otro que se mueve lentamente hacia atrás.
Lo mismo ocurre con el sol y la tierra. El sol no se mueve por el cielo de este a oeste. Lo que pasa es que la Tierra gira alrededor de un eje y en tanto el sol permanece siempre a la misma distancia de nuestro planeta. Giramos tan suavemente que no detectamos el movimiento consistente en varios miles de kilómetros por hora en el Ecuador. Luego empezamos a rotar más despacio a medida en que nos acercamos a los polos norte o sur, porque el suelo en el que estamos tiene menos distancia para hacer una vuelta completa alrededor del eje.
No obstante, no podemos sentir la rotación del planeta y ocurre lo mismo que en el caso de los trenes. La única forma de saber que nos estamos moviendo es mirando objetos que no se muevan con nosotros: objetos como las estrellas y el sol. Lo que vemos es el movimiento relativo, e igual que en el caso de los trenes, da la sensación de que estamos quietos y son las estrellas y el sol los que se mueven por el cielo.
¿Qué habrá pasado con los murales de Carreón Nájera en la vieja estación de los FNM?
SUERO PARA LA SEMANA
"Cosmos: A Spacetime Odyssey" (Cosmos: Odisea en el espacio-tiempo): Esta serie de televisión, presentada por Neil deGrasse Tyson, es una continuación de la serie original de Carl Sagan "Cosmos". Explora una amplia gama de temas astronómicos, incluido el movimiento relativo de los planetas.


