El Verde pone precio, Morena se desangra y en el PAN la pelea por la alcaldía se ensalza
10/07/2026 01:55
Roger Castorena Menchaca
POR HORUS La Columna
En Chihuahua la política ya no se hace con ideales. Se hace con chantajes, caprichos y a muerte. Y esta semana la 4T se dio el espectáculo más patético de la temporada.
El Partido Verde, ese eterno inquilino del poder que se vende al mejor postor, decidió jugarse el todo por el todo. Arturo Escobar, coordinador político nacional, se paró frente a más de mil verdes y sentenció con la delicadeza de un matón de barrio: “Si es con Cruz, sí; si no, no”. Así, sin anestesia. El Partido Verde condiciona la alianza Morena-PT-Verde a que el candidato a la gubernatura sea Cruz Pérez Cuéllar. Punto. O Cruz o nada.
Y con esa sola frase, el Verde abrió una herida enorme dentro de Morena. Porque la gran mayoría de los morenistas, y sobre todo el poderoso grupo de La Barredora de Adán Augusto López, ya tiene dueña: Andrea Chávez. Ella es la candidata de Palenque, de los proveedores y del grupo Tabasco. Y el Grupo Tabasco no se va a dejar. Aquí no hay “unidad de la 4T”. Aquí hay batalla a muerte.
Cruz Pérez Cuéllar, con esta jugada del Verde, ya se dio por derrotado él solo. Si va por su cuenta, no tiene posibilidades. Y si se empecina, le quita las pocas que le quedan a Morena. Es el clásico “si no gano yo, que no gane nadie”. Mientras tanto, Lilia Aguilar, del PT, sale a pedirle “altura de miras” al Verde y a rechazar “cualquier condicionamiento”. Qué lindo. El PT descubriendo de repente que la verdadera fortaleza está en el consenso… justo cuando el Verde les pone el dedo en la llaga.
Cabe hacer mención que su hermana, América Aguilar, también del PT y legisladora local en Chihuahua, dio su versión y el apoyo incondicional a Cruz Pérez Cuéllar. Vaya ni siquiera en familia se pueden poner de acuerdo.
Morena, el partido de la “unidad del pueblo”, ya está partido por la mitad por un exalcalde de Juárez y un partido que ni siquiera finge ser ideológico. Qué hermoso ejemplo de transformación.
Mientras tanto, del otro lado del ring, en el PAN la temperatura también sube más que el verano. Todos presumen unidad… pero ya es raro verlos juntos. La pelea por la alcaldía de Chihuahua capital está al rojo vivo. Y aunque las encuestas de Massive Caller del 7 de julio muestran un triple empate técnico de facto (Santiago de la Peña 22.5 %, Manque Granados 19.4 % y César Jáuregui 19.0 %), lo que más llamó la atención fue que Manque Granados y Alan Falomir (el de la JMAS) compartieron evento. Entregaron tinacos juntos. Y dentro del blanquiazul eso se vio con buenos ojos: “por lo menos se están hablando”.
Y para completar el circo, en Ciudad Juárez la diputada Xóchitl Contreras intentó hacer lo que puede y debe hacer un legislador: revisar las condiciones de por ejemplo, el Heroico Cuerpo de Bomberos.
Resultado: le negaron el acceso a la Estación No. 5. Porque en Juárez solo operan 7 de las 10 estaciones. Dos están cerradas y la número 6 la usa el Ejército como cuartel. “Qué bueno el apoyo del Ejército”, dijo la diputada, “pero es inadmisible quitarle una estación de bomberos a la ciudad”.
Mientras en Chihuahua la 4T se pelean a muerte por la candidatura, en Juárez los bomberos no tienen ni dónde trabajar. Prioridades, le llaman.
Así está Chihuahua en julio de 2026: Morena desangrándose por un capricho del Verde y de Cruz Pérez Cuéllar, el PAN mirándose al espejo y preguntándose quién es el más unido mientras se evitan en la calle, y la frontera ardiendo (literalmente) con estaciones de bomberos cerradas o convertidas en cuarteles.
La 4T habla de “Juntos Hacemos Historia”. Deberían cambiar el eslogan: “Juntos nos hacemos pedazos… y el Verde pone el precio”.
Y el pueblo, como siempre, paga la función.
POR HORUS La Columna
En Chihuahua la política ya no se hace con ideales. Se hace con chantajes, caprichos y a muerte. Y esta semana la 4T se dio el espectáculo más patético de la temporada.
El Partido Verde, ese eterno inquilino del poder que se vende al mejor postor, decidió jugarse el todo por el todo. Arturo Escobar, coordinador político nacional, se paró frente a más de mil verdes y sentenció con la delicadeza de un matón de barrio: “Si es con Cruz, sí; si no, no”. Así, sin anestesia. El Partido Verde condiciona la alianza Morena-PT-Verde a que el candidato a la gubernatura sea Cruz Pérez Cuéllar. Punto. O Cruz o nada.
Y con esa sola frase, el Verde abrió una herida enorme dentro de Morena. Porque la gran mayoría de los morenistas, y sobre todo el poderoso grupo de La Barredora de Adán Augusto López, ya tiene dueña: Andrea Chávez. Ella es la candidata de Palenque, de los proveedores y del grupo Tabasco. Y el Grupo Tabasco no se va a dejar. Aquí no hay “unidad de la 4T”. Aquí hay batalla a muerte.
Cruz Pérez Cuéllar, con esta jugada del Verde, ya se dio por derrotado él solo. Si va por su cuenta, no tiene posibilidades. Y si se empecina, le quita las pocas que le quedan a Morena. Es el clásico “si no gano yo, que no gane nadie”. Mientras tanto, Lilia Aguilar, del PT, sale a pedirle “altura de miras” al Verde y a rechazar “cualquier condicionamiento”. Qué lindo. El PT descubriendo de repente que la verdadera fortaleza está en el consenso… justo cuando el Verde les pone el dedo en la llaga.
Cabe hacer mención que su hermana, América Aguilar, también del PT y legisladora local en Chihuahua, dio su versión y el apoyo incondicional a Cruz Pérez Cuéllar. Vaya ni siquiera en familia se pueden poner de acuerdo.
Morena, el partido de la “unidad del pueblo”, ya está partido por la mitad por un exalcalde de Juárez y un partido que ni siquiera finge ser ideológico. Qué hermoso ejemplo de transformación.
Mientras tanto, del otro lado del ring, en el PAN la temperatura también sube más que el verano. Todos presumen unidad… pero ya es raro verlos juntos. La pelea por la alcaldía de Chihuahua capital está al rojo vivo. Y aunque las encuestas de Massive Caller del 7 de julio muestran un triple empate técnico de facto (Santiago de la Peña 22.5 %, Manque Granados 19.4 % y César Jáuregui 19.0 %), lo que más llamó la atención fue que Manque Granados y Alan Falomir (el de la JMAS) compartieron evento. Entregaron tinacos juntos. Y dentro del blanquiazul eso se vio con buenos ojos: “por lo menos se están hablando”.
Y para completar el circo, en Ciudad Juárez la diputada Xóchitl Contreras intentó hacer lo que puede y debe hacer un legislador: revisar las condiciones de por ejemplo, el Heroico Cuerpo de Bomberos.
Resultado: le negaron el acceso a la Estación No. 5. Porque en Juárez solo operan 7 de las 10 estaciones. Dos están cerradas y la número 6 la usa el Ejército como cuartel. “Qué bueno el apoyo del Ejército”, dijo la diputada, “pero es inadmisible quitarle una estación de bomberos a la ciudad”.
Mientras en Chihuahua la 4T se pelean a muerte por la candidatura, en Juárez los bomberos no tienen ni dónde trabajar. Prioridades, le llaman.
Así está Chihuahua en julio de 2026: Morena desangrándose por un capricho del Verde y de Cruz Pérez Cuéllar, el PAN mirándose al espejo y preguntándose quién es el más unido mientras se evitan en la calle, y la frontera ardiendo (literalmente) con estaciones de bomberos cerradas o convertidas en cuarteles.
La 4T habla de “Juntos Hacemos Historia”. Deberían cambiar el eslogan: “Juntos nos hacemos pedazos… y el Verde pone el precio”.
Y el pueblo, como siempre, paga la función.


