Maru abre fuego, “rompe el silencio contra la 4T; los vasallos del régimen, tratan de defender lo indefendible
22/06/2026 10:36
Por HORUS La Columna
El Silencio
El detonante fue un incómodo baño de realidad; la respuesta, el previsible y coreografiado coro de los siervos de la nación.
Abrió fuego la gobernadora Maru Campos con un manotazo que levantó ámpula en los pasillos de Palacio Nacional. Campos osó romper el «silencio de estado» para señalar que el verdadero peligro para la soberanía nacional no son los amagos intervencionistas de Washington, sino el tierno y protector idilio que la 4T mantiene con especímenes de la talla de Rubén Rocha Moya o el senador Enrique Inzunza. La tesis de la gobernadora es tan lógica como herética para el dogma oficial: si las botas gringas llegan a pisar suelo patrio o el T-MEC se nos deshace entre los dedos, la culpa no será del imperio, sino del entreguismo de un régimen federal que prefiere rifarse el futuro económico de millones de familias con tal de cuidar a los suyos.
Pero ¡alto ahí! No se puede tocar la sagrada investidura de la presidenta Claudia Sheinbaum sin que los fieles vasallos brinquen a lamer el piso que pisa el poder central. La respuesta del morenismo local no tardó ni lo que tarda en enfriarse un café de cortesía, y llegó empaquetada en el más puro y rancio libreto de campaña adelantada.
Los "licenciados» al rescate: Cruz Pérez Cuéllar y el arte de la evasión El primero en saltar al ruedo digital fue el alcalde con licencia de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar. Con la finura política que lo caracteriza, Cruz aplicó la vieja confiable del «espejo retrovisor". Ignoró olímpicamente el elefante en la habitación (los nexos del narco en Sinaloa) y se limitó a recetarle a Campos el clásico: “Póngase a trabajar y, por cierto, YA SE VAN”.
La paradoja de Cruz: Le pide a la gobernadora que no se distraiga con la política nacional… mientras él pide licencia en Juárez para distraerse buscando la candidatura estatal. Todo un monumento a la congruencia.
Andrea Chávez: El manual de la perfecta defensora del reino
Pero la palma de oro a la indignación selectiva se la llevó la senadora también con licencia, Andrea Chávez. Con ese tono de tribuno romano que tanto le gusta ensayar frente al espejo, la eterna aspirante se lanzó a la yugular de Campos con una letanía de reclamos que parecía más un guion de melodrama televisivo que un argumento de Estado.
Chávez, en su papel de guardiana del palacio, mandó a «ubicar» a la gobernadora y soltó una de esas frases hechas que tanto éxito tienen en los mítines: «Para tener la lengua larga hay que tener la cola corta». Una máxima extraordinaria si no viniera de alguien que defiende a capa y espada a un régimen que abraza a prófugos de la opinión pública internacional y que pide administrar la miseria presupuestal como quien le pone gasolina Magna a un Ferrari.
El Tablero del Desgaste
Para entender este festival de tuitazos y sombrerazos, hay que mirar el fondo del asunto. Lo que menos les importa a los licenciados de la 4T es Sinaloa, la soberanía o el T-MEC; lo que les quita el sueño es la silla de Palacio de Gobierno en la capital del estado.
El Menú de la Disputa Política
La Postura del Estado (Campos): Denunciar que la impunidad federal y el encubrimiento a gobernantes señalados por el narco nos están aislando del mundo y arriesgando el tratado comercial.
La Estrategia Morenista (Cruz / Andrea): Desviar la atención hacia las ausencias de la gobernadora, el horario de sus reuniones de seguridad y prometer que «la transformación llegará», aunque llegue sin presupuesto y con los caminos destrozados. |
Es verdaderamente enternecedor ver a dos figuras locales competir por ver quién es el más fiel seguidor de la doctora Sheinbaum, asumiendo que la sumisión al centro les otorgará la bendición papal para el 2027.
Mientras tanto, el ciudadano de a pie observa cómo la defensa de la patria se ha convertido en un burdo concurso de complacencia hacia el centro, donde el orgullo nacional se usa como el escudo perfecto para esconder las vergüenzas de los impunes de siempre. ¡Que siga la función, que las campañas apenas comienzan!


