Entre colores y ecos patrios, Chihuahua revive la Revolución en su desfile 2025
20/11/2025 03:36
Por FELAChihuahua, Chih.- El amanecer de este 20 de noviembre encontró el Centro de Chihuahua más silencioso de lo habitual. Aunque la asistencia fue menor que en otros años, quienes llegaron temprano a las banquetas lo hicieron con entusiasmo auténtico, ansiosos por ver pasar a los contingentes que darían vida al Desfile Conmemorativo de la Revolución Mexicana 2025. Desde los primeros acordes de la Banda de Música, el aire se llenó de un ánimo festivo que poco a poco contagió a chicos y grandes.
Las danzas folclóricas, las tablas gimnásticas y los carros alegóricos fueron encendiendo el recorrido. Grupos escolares, instituciones deportivas, cuerpos de seguridad, asociaciones civiles y clubes formaron una interminable serpiente de colores y ritmos. Las secundarias estatales llevaron fuerza y juventud con sus tablas y bailes; los COBACH, CETIS, CBTIS y CECYTECH pusieron disciplina y energía; mientras que los clubes revolucionarios desfilaron con vestuarios que arrancaron aplausos por su dedicación histórica. Las motocicletas rugieron, los caballos avanzaron con elegancia y los perros de rescate sorprendieron a los más pequeños. En total, más de 5,900 participantes dieron vida a un desfile diverso, amplio y lleno de momentos visuales.
Conforme avanzaba el contingente, algo peculiar comenzó a ocurrir: muchas de las cintas que marcaban los límites empezaron a soltarse, y los asistentes, emocionados, comenzaron a acercarse a las calles para tener una vista más cercana. Las vallas, una a una, fueron retirándose cuando el desfile se acercaba a su fin, permitiendo que la gente se mezclara con los últimos grupos, como sucede en las celebraciones más espontáneas y populares.
Al cierre, el ambiente se volvió más íntimo. El alcalde y la gobernadora, presentes en el presídium, recibieron pequeños presentes de algunos contingentes en agradecimiento por su labor pública. El público respondió con aplausos, no por protocolo, sino por la cercanía del momento. Entre niños ondeando banderitas, adultos grabando con sus teléfonos y jóvenes celebrando a sus escuelas, el desfile concluyó sin prisa, con esa mezcla de orgullo, cansancio y emoción que queda cuando una ciudad se reconoce en su historia.
Chihuahua, una vez más, recordó que la Revolución Mexicana no solo se conmemora: se vive, se baila, se marcha y se comparte.


