ChatGPT y educación
03/03/2023 05:03
Fernando Sandoval Salinas
En ciertos sectores uno de los tópicos de conversación es la novedad del chatGPT ¿Ya lo probaste? Dicen, y todo mundo responde sorprendido de los avances de una herramienta de inteligencia artificial, pero veamos con calma de que se trata.
En principio diremos que el ChatGPT forma parte de una familia de aplicaciones de Inteligencia Artificial llamadas Large Language Models (LLM). Los LLM son herramientas estadísticas que predicen las siguientes palabras en una secuencia basada en el contexto que se le haya facilitado por lo que están entrenadas para mantener una conversación en texto, ofreciendo respuestas naturales como si estuvieran formuladas por seres humanos, así como generar ideas, enlazarlas y recordar conversaciones anteriores. Esta plataforma está disponible de forma gratuita y sólo se requiere tener una cuenta en OpenAI para utilizarla.
Enseguida diremos que la facilidad de acceso preocupa a muchos por razones de ciberseguridad y por la posible proliferación de ciberdelincuentes capaces de crear campañas maliciosas, además de efectos devastadores en áreas como la educación, la economía y la política.
Así, en educación, veremos consecuencias cuando escuelas y docentes enfrenten esta “novedad”, porque los LLM más potentes de hoy son capaces no sólo de fabricar un poema respetando un determinado estilo, dibujar una ilustración, escribir un ensayo, realizar cálculos o responder preguntas concisas, sino de ir mejorando la calidad y la pertinencia de las respuestas en función de la “experiencia” acumulada. Esto es preocupante porque si partimos de la idea generalizada de que la educación tiene el cometido de formar usuarios inteligentes, este tipo de herramientas LLM no se ve por dónde contribuya a lograrlo y menos en contexto de un México en el que apuntamos a ser un “país de reprobados” y en donde la conectividad y la alfabetización digital básica no están aseguradas dentro de las escuelas o en las familias.
De esto surgen preguntas ¿Qué deberán hacer las maestras, los maestros, las escuelas frente a estas LLM? ¿Qué implicaciones traerán en la tarea de formar alumnos reflexivos, creativos capaces de plantearse escenarios problemáticos y buscar soluciones pertinentes? “¿Cuál es el impacto en las capacidades de pensamiento y procesamiento de la realidad de cambiar nuestro aprendizaje de la lectoescritura manual a la que puede desarrollarse mediante los teclados o los programas de dictado de voz?”
Algo tendrá que hacerse porque no podemos dejar que las nuevas generaciones de niñas, niños, y jóvenes estén destinadas a expresar emociones, lenguajes y procesamiento de la realidad controlados por poderosos algoritmos y dirigidos a un mercado cruel y voraz. De aquí surge otra interrogante ¿Cómo podemos entonces pensar críticamente ante lo que tenemos enfrente?
Recordando a Walter Benjamin un primer paso sería practicar las capacidades de vivir, generar y transmitir experiencias.